¿Qué pasa con los salarios?
Barómetro Social de España

El salario real medio cae casi un 6% en los tres últimos años tras la pérdida de 2,4 millones de empleos por cuenta ajena. Mujeres, empleados a tiempo parcial y temporal, jóvenes y extranjeros son los que tienen ingresos más bajos. Pero las bajas retribuciones afectan también a asalariados a tiempo completo y con contrato indefinido.

Salarios e inflación: lo que ocultan los datos “a precios corrientes”

Los datos recientemente publicados por el Instituto Nacional de Estadística indican que el salario bruto medio en España creció continuamente entre 2006 (1.571 euros mensuales) y 2009 (1.812 euros) brutos, para estancarse en los tres años siguientes (en torno a 1.837 euros). La simple lectura de estos datos nos llevaría a la conclusión de que la clase trabajadora mejoró notablemente su nivel de vida en el primer período y que con la crisis ha experimentado una congelación de sus ingresos. Sin embargo, esta conclusión es totalmente equivocada porque ignora la “capacidad de compra” de los salarios. Precisamente, si tomamos en consideración la evolución del coste de la vida –medido por el IPC- y descontamos su efecto nos encontramos con la evolución de los salarios medios reales (valorados en moneda constante). Entonces comprobamos [ver Gráfico 1] que el incremento hasta 2009 existió pero fue mucho más moderado (un 8%, no el 15% que se deduce de los precios corrientes) y que a partir de entonces no hay un estancamiento sino un retroceso continuo del salario medio real (-5,6% en lugar de un incremento de 1,5%), hecho que contrasta con las declaraciones del ministro Montoro para quien los salarios “suben moderadamente”). Según otras fientes oficiales las cifras pueden ser aún peores[1].

Gráfico 1. Salario bruto medio a precios corrientes y a precios constantes

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Fuente: elaboración de Colectivo Ioé en base a INE, Encuesta de Población Activa.

Caída del empleo asalariado y retroceso del salario real

El retroceso del empleo asalariado comenzó tímidamente en 2008 y explosionó en 2009. Sin embargo, en esos años el salario medio real continuó incrementándose (4% en 2008 y 2,6% en 2009) [ver Gráfico 2]. Esta dinámica divergente se explica, por una parte, porque se destruyeron los empleos más precarios y peor retribuidos (al perderse los de menor salario la media global mejora) y, por otra, debido a que los empresarios no podían fácilmente disminuir las retribuciones de sus empleados. Pero la situación cambió a partir de 2010: mientras continuaba sin interrupción la caída del empleo se inició un retroceso del salario medio: moderada al principio (-0,4%) y notable en los dos años siguientes (-3,1% en 2011 y -2,2% en 2012). Diversos factores han contribuido a esta nueva dinámica: la destrucción de empleo se ha extendido a los de mejor calidad y nivel retributivo más alto, se han congelado los salarios en las administraciones públicas, la reforma laboral facilita la extinción de convenios colectivos y la negociación retributiva a la baja, ejemplos de lo que Martín Pina denomina “guerra contra el trabajo”).

Gráfico 2. Variación interanual del empleo asalariado y del salario medio (en euros constantes de 2006) (%)

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Fuente: elaboración de Colectivo Ioé en base a INE, Encuesta de Población Activa.

Los grupos con salarios más bajos

Tenemos pues un salario medio real en descenso. Pero por debajo de esa línea media encontramos algunos colectivos de trabajadores cuyas remuneraciones son inferiores [ver Gráfico 3]. En el fondo de la escala retributiva aparecen quienes trabajan a jornada parcial (la mayoría mujeres, en gran parte porque no encuentran empleo a jornada completa): su retribución media en 2012 era de 687 euros corrientes (599 en moneda constante de 2006). El segundo lugar por abajo lo ocupan los trabajadores menores de 25 años (1.035 euros brutos corrientes, 902 € constantes). A continuación aparecen trabajadores con contrato temporal y de nacionalidad extranjera (en torno a 1.300 € corrientes, 1.100 € de 2006). En mejor posición, pero por debajo del salario medio, se sitúan las mujeres y las personas entre 25 y 34 años (alrededor de 1.580 € corrientes y 1.380 en valores de 2006).

Gráfico 3. Los sectores con salarios reales medios más bajos

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Fuente: elaboración de Colectivo Ioé en base a INE, Encuesta de Población Activa.

En el período 2009-2012 el salario medio cayó un 5,6% pero el deterioro resultó mucho más importante para los menores de 25 años, que perdieron el 19%, los empleados a tiempo parcial (-12%) y los contratados temporales (-11%). Estos tres grupos constituyen un segmento de asalariados pobres que se han empobrecido notablemente durante los últimos tres años.

Salario medio y salario mediano: lo que ocultan los promedios

El salario medio se obtiene dividiendo el conjunto de las retribuciones salariales por el total de personas asalariadas. Todas conocemos la crítica a los procedimientos estadísticos que afirman que si una persona come dos pollos y otra ninguno la media de ingesta es un pollo por persona. El procedimiento matemático es impecable pero en la práctica la primera persona puede estar sobrealimentada y la segunda al borde de la inanición. Por tanto, es interesante conocer otras medidas de distribución que no oculten esas diferencias.

Una primera distinción es la que se establece entre la “media” (que acabamos de definir) y la “mediana”: cifra que divide a la población en dos mitades iguales. El salario mediano es el “centro” de la escala salarial (el 50% cobra más y otro 50% cobra menos). Si la distribución de salarios fuese proporcionada la media coincidiría con este valor, pero en la realidad resulta que hay unas minorías que perciben salarios mucho más elevados que el resto, lo que hace que el promedio se eleve y los que están por encima de la media sean bastante menos que el 50% de los asalariados. A más diferencia entre salario medio y mediano corresponde una mayor polarización de los ingresos salariales. La situación actual en el estado español queda reflejada en el Gráfico 4 que muestra que el salario mediano es notablemente menor que el medio (en torno a un 15%).

Gráfico 4. Evolución del salario medio y mediano (en euros constantes de 2006)

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Fuente: elaboración de Colectivo Ioé en base a INE, Encuesta de Población Activa.

La mayor o menor dispersión salarial se mide utilizando el índice de Gini. Esta medida puede oscilar entre 0 (que indica una igualdad máxima en la distribución) y 1 (que indica la máxima desigualdad posible). El índice para el conjunto de los asalariados se ha incrementado continuamente desde 2006 (0,266) hasta 2012 (0,290); por tanto, la polarización salarial ha amentado durante la crisis. Es interesante observar cuáles son los colectivos que presentan menor dispersión salarial, es decir, los que experimentan menor desigualdad retributiva [ver Gráfico 4]. Entre estos destacan los asalariados a jornada parcial (el índice es de sólo 0,076 en 2012), los menores de 25 años (0,154), los extranjeros (0,204) y los que tienen contrato temporal (0,211). Es decir, precisamente los que se concentran en la gama de salarios bajos son los grupos con menor variabilidad en sus remuneraciones: las pagas son escasas para todos. En cambio, existe mayor dispersión retributiva entre los asalariados mayores de 55 años (0,363), los de nacionalidad española (0,292) y los que cuentan con contratos de duración indefinida (0,287).

Gráfico 5. Dispersión salarial (índice de Gini) según características de la población asalariada

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Fuente: elaboración de Colectivo Ioé en base a INE, Encuesta de Población Activa.

Trabajadores pobres: una realidad en ascenso

La Encuesta de Población Activa ordena al conjunto de asalariados según sus retribuciones y los divide en diez grupos de igual tamaño (llamados “deciles”). Esto nos permite identificar cuáles son los ingresos del 10% más pobre, o del 20% más rico, o cualquier otra agrupación que queramos hacer. Aquí vamos a detenernos en los dos deciles inferiores para describir la situación de las personas asalariadas con bajos ingresos.

En el estrato más bajo encontramos a quienes en 2012 ganaban menos de 653 euros brutos por mes; se trata de 1.430.000 personas cuyos salario medio se estima en 423 €. Esa ínfima renta es muy característica de los empleos a tiempo parcial (1.320.000 personas) y de las mujeres (1.085.000) y se reparte en proporciones iguales entre contratos temporales e indefinidos.

El segundo escalón de trabajadores pobres lo componen los que perciben entre 653 y 989 euros brutos por mes. Son otras 1.430.000 personas con salario medio de 830 €, es decir, están lejos de ser “mileuristas”. En este grupo continúan siendo numerosas las mujeres (941.000) pero predominan los empleos de duración indefinida (826.000) y a jornada completa (806.000), lo que pone de manifiesto uno de los efectos de la reforma laboral que vende el presidente de gobierno: el abaratamiento de los salarios es una realidad incluso entre los empleos estables a tiempo completo.


[1] La muestra de la EPA no incluye a las personas con empleo temporal discontinuo que no trabajan en la semana de la encuesta, lo que da lugar a un salario medio mucho más alto (1.837 euros corrientes de 2011) que el registrado por la Estadística de Salarios de la AEAT (1.591 euros), que elabora el salario medio  a partir de la población ocupada a lo largo de todo el año (17,8 millones de personas en lugar de los 14,3 millones de la EPA). El Barómetro Social de España recoge la evolución de salarios de la AEAT en el indicador 14 del ámbito Renta y Patrimonio.

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1 comentario

  1. Lo más lacerante es que este proceso de precarización del trabajo no responda a una estrategia de redistribución social de los puestos de trabajo. La pregunta es obvia: ¿dónde va la pérdida de masa salarial?

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